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El Símbolo del Tao
El símbolo del tao, llamado tai Qi o tai Chi, representa la oposición dialéctica del Yin y el yang. Se trata de un círculo o disco, formado por dos mitades indivisible, limitadas por una línea ondulada que lo parte en dos, mostrando dos figuras idénticas pero opuestas por su color y su posición. Con la peculiaridad de que cada una de las figuras tiene en su interior un pequeño circulo de color opuesto al otro.
El signo Yin se reconoce como la figura negra u oscura y el yang como la figura blanca o clara, el Yin se sitúa abajo y el yang arriba.
El yang representa la polaridad positiva, mientras que el Yin la polaridad negativa. Sin embargo, estas polaridades opuestas y contrarias contienen en su propia representación el inicio de la mutación, de su capacidad y cualidad de cambio, simbolizada por el pequeño germen de signo contrario que se haya introducido en la zona más ancha de la figura.
Lo que remarca la indivisibilidad de ambas polaridades y el hecho de que en la plenitud del Yin, se encuentra el inicio del yang, y en la plenitud del yang, el del Yin, es decir, que ambas figuras contienen en sí mismas el principio de la destrucción y el cambio.
El círculo que rodea la figura simboliza el tao y la línea ondulada que parte el circulo simboliza la forma de presentarse los fenómenos al observador, el aumento o la disminución gradual de los mismos.
Por lo tanto, este símbolo conocido como tai qi, en su aparente simplicidad representa tanto el tao, el absoluto, que muchos interpretan como el camino de la vida, como las propiedades, el equilibrio y las relaciones entre el Yin y el yang en toda su complejidad, enfatizando la importancia de la mutación como la expresión y la causa de todas los fenómenos del universo.

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